Pense que podiamos regresar, sabes?
Por eso un día, por la mañana, agarre el camino a donde los cuadros y compre varios marcos y puse fotos tuyas y arregle la casa para cuando regresaras.
Pero nunca lo hiciste.
Cuando pasaron los dias y las esperanzas se iban pudriendo en el refrigerador, me di cuenta de la verdad.
Los cuadros se quedaron unos dias, renuentes a la realidad.
Cargaban las fotos a blanco y negro que tomaste y con las que creí que eras artista, sin saber que todas las fotografias a blanco y negro se ven artisticas sin importar quien las tome.
Desde entonces, veo la vida en blanco y negro.
para que me jodan, pero de manera elegante,
casi artistica.
Llego el día de deshacerme de tus fotos y sus marcos para poder vivir sin lastimarme el orgullo
ya bastante lastimado.
Entonces puse todas las fotos dentro de una playera tuya y las revente con un martillo.
Pero me quede con una.
En la que salen los niños dando la espalda, paraditos
en un pasillo de casas humildes.
Esa imagen, esa, me sirvio para recordar que a veces el amor, aunque se vea elegante, te puede dar la espalda.
Pense que podias regresar, pero no lo hiciste.
Eso fue un dia, hace mucho tiempo, cuando las cosas eran muy diferentes.
Y no cargaba con el martillo a todos lados...

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